Notre Dame de Vie

Notre Dame de Vie 2017-03-27T13:53:43+00:00

Nuestra Señora de la vida

El Instituto Notre Dame de Vie fue fundado en el año 1932 por el Beato Marie-Eugène de l’Enfant Jésus, Padre Carmelita, en una finca cerca del antiguo santuario de Notre Dame de Vie, en las tierras de Venasque (Francia), donde se honra a la Virgen bajo este título desde el siglo VI.

Compartir el tesoro del Carmelo

El Instituto tiene sus raíces en la familia del Carmelo y se alimenta de la espiritualidad de sus maestros: Teresa de Jesús, Juan de la Cruz y Teresa del Niño Jesús, guías seguros y experimentados en los caminos de la vida interior.

Anunciar el Evangelio

Ser testigos de la vida de Dios y de su Amor, que se da sin cesar: ésta es la vocación de los miembros del Instituto Nuestra Señora de la Vida. La realizan en el marco de un trabajo profesional y dando el testimonio de una vida sencilla, totalmente entregada a Dios y a los hombres.

Como laicos consagrados, quieren ser signo humilde de la Iglesia presente entre los hombres, ejerciendo actividades profesionales en diversos contextos. Por su vocación de bautizados y de consagrados, se sienten responsables de la evangelización y se comprometen al servicio de la Iglesia, animando grupos de catequesis, de oración, movimientos de jóvenes…

Los sacerdotes ejercen el ministerio sacerdotal en su diócesis. Algunos de ellos permanecen al servicio del Instituto.

Un Instituto de vida consagrada

La intuición fundamental que presidió al nacimiento del Instituto Nuestra Señora de la Vida coincidió con la de la Iglesia que, en 1947, reconoció la existencia de los Institutos seculares, cuyos miembros se consagran a Dios según los consejos evangélicos.
En 1948, la rama femenina de Nuestra Señora de la Vida fue reconocida como Instituto secular de derecho diocesano y en 1962, de derecho pontificio.

Desde 1973, Nuestra Señora de la Vida es un Instituto con tres ramas autónomas: ramas femenina y masculina laicas y rama sacerdotal, constituida esencialmente por sacerdotes diocesanos.
Los miembros se consagran totalmente a Dios por los votos de castidad, pobreza y obediencia.
Matrimonios y asociados viven del mismo espíritu.

Formar apóstoles contemplativos

Durante la formación inicial los miembros descubren progresivamente la vida de Dios recibida en el bautismo y cómo relacionarse con Él mediante la oración contemplativa. Durante dos años comparten vida fraterna en una “casa de soledad”. Aprenden a estar atentos al Espíritu Santo y a escuchar la Palabra de Dios, siguiendo el ritmo litúrgico de la Iglesia.

Servir a la Iglesia en diferentes países

Los miembros del Instituto de Nuestra Señora de la Vida están presentes en unos quince países de Europa, Asia, África y América.

En los Centros espirituales del Instituto se organizan retiros para dar a conocer o profundizar la espiritualidad del Carmelo, a la luz de la enseñanza del Venerable Padre María Eugenio del Niño Jesús, autor de Quiero ver a Dios y cuyo proceso de beatificación está en curso.

En Venasque (Francia), un Studium agregado a la Facultad de Teología de los PP. Carmelitas (Teresianum, Roma) ofrece formación teológica y espiritual, según el carisma del Instituto y en el marco de Notre Dame de Vie.